viernes, 25 de abril de 2014

Hay que aprender a soñar

Hay veces que hay que poner los pies sobre la tierra. Los sueños son hermosos, maravillosos, pero pueden limitarse a ser sólo eso... sueños, y nuestros corazones luego sufrir la caída fatal al no verlos concretados. Hay que aprender a leer entre líneas, a leer las acciones no las palabras, a advertir la esencia detrás de una excusa, a ver las prioridades de los otros soñadores, aprender a escuchar las alarmas, y saber cuando detenerse, y ponerse un paracaídas, e ir preparando al alma para que no sufra un naufragio doloroso. No se trata de culpar o hacer responsable al otro soñador, porque no somos células individuales y aisladas en un mundo vacío, somos parte de un complejo engranaje, con infinitos lazos, y numerosos agente externos e internos que pueden en algún momento intervenir en dicho sueño y alterarlo. Si, depende de nosotros mantener el sueño vivo y defenderlo a capa y espada, pero también es indispensable protegernos, para luego no culpar a nadie, de haber desarmado dicho sueño cuando no se fue capaz de leer las señales que indicaban en rojo "danger". •·.·´ ᏞᎪ ᎪᏞquᎥmᎥsᏆᎪ


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