Cuando cierro los ojos comienzo a ver, como si recorriera una distancia infinita a una velocidad inimaginable, como si la realidad me permitiera abstraerme mas allá, en un viaje remontado por mis alas, para poder comprenderla en profundidad.
Sumergida en realidades y pensamientos, nadando para no ahogarme en ellos, pierde impulso mi esencia y mojo las alas de mi vuelo.
De repente, surge entre las aguas una oportunidad que no percibí antes, la cual, como un tronco en medio del océano, me permite salir del agua por un momento, para descubrir el paisaje, mirar hacia el cielo, respirar, secar mi alas...
En ese instante, impulsada por cierta magia inexplicable, remonto vuelo y diviso el todo de mi reciente experiencia, de mi nado sin rumbo.
Entonces veo el camino desde lo alto, con claridad, y descubro lo maravilloso que fue sentir el agua fresca en mi corazón ardiente, ávido de emociones, y que en el vuelo, aunque el viento me refresque, me acerco al sol, que quema mi alma cuando se pierde del recipiente al cual pertenece, el que permite sentir tantos sentires.
En ese momento decido regresar a mi camino, ya no para nadar sin rumbo sino para fusionar mi alma al cuerpo que me tocó ocupar y nadar volando entre el agua y el cielo, ahora sin sumergirme, sino divisando el horizonte.
Quizás el día en que descubrí mis alas, remonté un vuelo tan elevado que, el camino de mi vida, se tornó tan pequeño que parecía insignificante.
Sin embargo el caminar ocultando mis alas provocaba que viera tan lejano el cielo, que mi vida parecía a medias.
Y así sucedía, desde tan alto o sumergida.
En lo alto mis ojos no veían, solo soñaban; en lo profundo mis alas no volaban, se mojaban.
Creo que es tiempo de volar sobre el horizonte agitando las alas para divisar el paisaje y nadar sobre la superficie.
Cuando abro los ojos comienzo a ver, recorriendo una distancia infinita a una velocidad imaginable, como si los sueños me permitieran abstraerme más aquí, en una vida con alas que me permiten caminar para vivirla con profundidad y disfrutar la magia en momentos que, explicarlos sería perder la razón y vivirlos, encontrar libertad.
Desplegar las alas es el secreto de vivir... sin miedos, sin dudas allí... frente a todo, frente a un paisaje conocido o desconocido... Abrir las alas y volar...
Cuantas veces en la vida cerramos nuestros ojos y la vida parece distinta en ese mágico mundo de sueños... Nos perdemos en los pensamientos, en los sueños, volamos y nos dejamos llevar y llevar... Protegemos nuestras alas, no dejamos que toquen tierra firme...
Y ahora es el momento de abrir las alas al máximo... Disfrutemos del paisaje, no nos detengamos ante los obstáculos al contrario pasemos por ellos sintiéndonos fuertes, comprendiendo que el horizonte es la meta y que ese vuelo es sinónimo de libertad... Como en los sueños, como en esos momentos mágicos en que la mente nos lleva a un mundo desconocido y maravilloso, como en esos instantes en que sólo nos dejamos llevar sin ofrecer resistencia... Está en nosotros el secreto de tener esa fuerza, sólo debemos aprender a volar...Desconozco a su autor
lunes, 3 de agosto de 2015
Edén
Tiempo...
Quedaba muy poco tiempo.
Las luces del tablero de la gigantesca nave brillaban encendidas en color rojo.
Los propulsores fotonicos brillaban intensamente aplicando todo su poder de impulso en vano.
La nave había sido atrapada por la fuerza de atracción de aquel agujero negro.
Sus enemigos al ver que no podría escapar se fueron alejando en sus naves de combate.
En la cabina de mando la criatura terminó de grabar un mensaje que sabía no sería leído por nadie. Se metió en la cámara criogénica y pulsó el disparador. Se durmió instantáneamente.
La nave continuaba luchando contra la tremenda fuerza de gravedad que hubiera destruido a
cualquier otra nave,
pero no a ella.
Tenía una misión,
un objetivo,
y lo cumpliría a cualquier precio.
Su misión era proteger a la Reina.
Y así lo haría hasta el último ergio de energía de sus generadores.
Sin embargo las titánicas fuerzas la arrastraban cada vez más...
El gigantesco agujero negro finalmente se tragó la nave,
pero ya no había nadie para verlo.
Hubo un resplandor en el cielo, una columna de fuego iluminando la noche
que sólo fue visto por los lobos.
Los motores gemían agonizantes tratando de frenar la nave.
Consiguió detenerse a dos metros de altura y luego se desplomó,
aunque sin grandes consecuencias.
Los sistemas de emergencia actuaron inmediatamente y el críogenerador se detuvo.
La nave desvió automáticamente toda la energía restante a los soportes vitales de la criatura congelada.
Ya nunca más podría recorrer el espacio. Pero no importaba. Había logrado salvar a su reina.
La criatura despertó y no podía creer que aún vivía.
Empezó con los análisis.
La computadora maestra no podía decirle donde estaba.
Datos insuficientes.
Planeta habitable.
Atmósfera respirable, con una gravedad adecuada y temperaturas agradables.
Hay vida aquí !!!
-Susurró ella-
Si...
Había vida.
Ella aún no lo sabía.
Pero escondidos entre los árboles había dos pares de ojos oscuros vigilando la nave.
Descendió lentamente por la rampa.
Tocó la tierra e irguió su cabeza.
Aspiro el aire fresco reconociendo nuevos olores con la bífida punta de su lengua.
La Reina se alejó reptando rápidamente de esa nave que pronto no sería más que un montón de cenizas...
Así fue que un día ocurrió,
tal y como fue escrito en las Crónicas Obscuras...
Así fue como un día,
la Serpiente llegó al Paraíso...
Lo demás ya es otra historia.
Elo.
Quedaba muy poco tiempo.
Las luces del tablero de la gigantesca nave brillaban encendidas en color rojo.
Los propulsores fotonicos brillaban intensamente aplicando todo su poder de impulso en vano.
La nave había sido atrapada por la fuerza de atracción de aquel agujero negro.
Sus enemigos al ver que no podría escapar se fueron alejando en sus naves de combate.
En la cabina de mando la criatura terminó de grabar un mensaje que sabía no sería leído por nadie. Se metió en la cámara criogénica y pulsó el disparador. Se durmió instantáneamente.
La nave continuaba luchando contra la tremenda fuerza de gravedad que hubiera destruido a
cualquier otra nave,
pero no a ella.
Tenía una misión,
un objetivo,
y lo cumpliría a cualquier precio.
Su misión era proteger a la Reina.
Y así lo haría hasta el último ergio de energía de sus generadores.
Sin embargo las titánicas fuerzas la arrastraban cada vez más...
El gigantesco agujero negro finalmente se tragó la nave,
pero ya no había nadie para verlo.
Hubo un resplandor en el cielo, una columna de fuego iluminando la noche
que sólo fue visto por los lobos.
Los motores gemían agonizantes tratando de frenar la nave.
Consiguió detenerse a dos metros de altura y luego se desplomó,
aunque sin grandes consecuencias.
Los sistemas de emergencia actuaron inmediatamente y el críogenerador se detuvo.
La nave desvió automáticamente toda la energía restante a los soportes vitales de la criatura congelada.
Ya nunca más podría recorrer el espacio. Pero no importaba. Había logrado salvar a su reina.
La criatura despertó y no podía creer que aún vivía.
Empezó con los análisis.
La computadora maestra no podía decirle donde estaba.
Datos insuficientes.
Planeta habitable.
Atmósfera respirable, con una gravedad adecuada y temperaturas agradables.
Hay vida aquí !!!
-Susurró ella-
Si...
Había vida.
Ella aún no lo sabía.
Pero escondidos entre los árboles había dos pares de ojos oscuros vigilando la nave.
Descendió lentamente por la rampa.
Tocó la tierra e irguió su cabeza.
Aspiro el aire fresco reconociendo nuevos olores con la bífida punta de su lengua.
La Reina se alejó reptando rápidamente de esa nave que pronto no sería más que un montón de cenizas...
Así fue que un día ocurrió,
tal y como fue escrito en las Crónicas Obscuras...
Así fue como un día,
la Serpiente llegó al Paraíso...
Lo demás ya es otra historia.
Elo.
Pero te dejé ir.
Te dejé ir. Quise tanto continuar, pero me había acostumbrado a no avanzar. Soltarte no fue como recibir la vida de un soplo. No. Perdí toda mi vida en eso. No volví a sonreír- no soy mas que cenizas sin ti- . Y juro que no quise, pero te dejé ir. Jarhat Pacheco.
La tejedora de los hilos del alma
Hay una tejedora que habita en el alma de toda mujer para enseñarle a mirar su tiempo como un gran ovillo y sus dones como las agujas con las que dar formas a su vida. La tejedora del alma enseña a deshacer las zonas muertas y hacer alquimia con ellas transformándolas en abono para seguir adelante.
Por eso dicen que cuando llegas a la casa de una mujer tejedora de alma has de poner mucha atención: Si entras y te regala una pipa, un tapiz hecho con sus propias manos o un cuento, en realidad te entrega hebras perdidas que no has logrado domar o que ni tan siquiera conoces, claves para despertar a la tejedora del alma que duerme dentro de ti o, incluso, mira por dónde, palabras en forma de cuentos para abrirte a una nueva forma de mirar. Porque lo que jamás hace ninguna anciana tejedora ni ninguna mujer araña es perder el tiempo.
Los cuentos que narran la historia de las mujeres tejedoras del alma nacieron para recordar a toda mujer su enorme capacidad de restaurarse a sí misma y su poder para construir el paraíso incluso en tierra baldía.
Hay un momento en la vida de cada mujer contemporánea en el que suele encontrarse frente a un cruce de caminos del que nadie antes le ha hablado: de un lado el camino marcado por la educación del mundo patriarcal en el que ha crecido donde encuentra hilos inservibles para tejer con el alma la vida que tiene frente a si, patrones demasiado estrechos, telas poco maleables y escasas posibilidades de fantasía. Al otro lado el reto de encontrar su propio hilo que casi siempre es invisible a los ojos pero no al corazón y que tiene el don de unir la herencia de las abuelas sabias con su propio camino y el de todas las mujeres. ¿Hacia dónde ir? ¿Cómo encontrar el hilo? ¿Cómo empezar a tejer la propia vida y sentirse completa?
El periplo del viaje de la heroína también tiene estructura de tragedia griega: a veces la mujer muere para renacer, se hiela para descubrir, se agota para tomar fuerzas pero aprende a hacer alquimia con las emociones y encuentra dentro de si los hilos que la unen a todo. Eso enseña la vida, que siempre sigue adelante. Desconozco su Autor.
sábado, 25 de julio de 2015
A veces...
Me habían hablado de ti.
Me habían contado, que tiempo atrás, tiraste las maletas por la ventana y metiste tu casa en cuatro cajas para saltar desde el tejado. Me contaron que un buen día decidiste no guardar mas de lo que siempre podías llevar contigo. Que te fuiste, que tiraste las llaves detrás de ti, y nunca volviste a buscarlas.
Me dijeron que ahora hacer mortales hacia atrás en charcos ajenos y te tiras de cabeza en camas que no cubren. Dicen las malas lenguas que tenía un "todo al rojo" tatuado al final de tu espalda y un "no te líes" en la frente.
Me habían contado que las estaciones no pasaban por ti, y que sus trenes no entendía de vueltas. Que solo conjugabas en pasado y presente, y no hacías buenas migas con el futuro. Que en tus amaneceres solo cabías tú y que en tu coche no había sitio para mas historias de noches que prometen mañanas con desayunos dobles y cigarrillos al sol.
Me lo avisaron, que volabas alto y sin copiloto y tu única tripulación eran tus anteojos. Que tus salidas de emergencia en realidad no eran salidas. Qué de ahí no hay quien salga. Que volabas. Que si yo si, tu mas. Siempre mas.
Eso decían.
Pero yo Master en Kamikases por la universidad del Ni Caso, me lo jugué todo al número de la noche que te conocí. Así, sin mirar. Porque para qué iba a mirar, cuando podía verte a ti. A ti, metiendo sexta y separando la línea que separa el espacio del tiempo y lo real de lo que solo saben hacer las personas como tú. A tí, que se te habían roto los para siempre después de beberte unos cuantos nuncas. A ti, que también me avisaste. A ti, que no te quise escuchar.
Y así fue.
Y así fue como le robamos el mes de abril a Sabina, y nos hicimos lo que la primavera hace con los cerezos. Así nos cortamos las cuerdas, como dos locos de atar. Treinta veces, treinta noches con sus dias, en treinta sitios con sus gentes, en treinta minutos con sus segundos.
Y ahora, a veces...
A veces, me pongo valiente. A veces recuerdo que fui, fuiste, fuimos. Los mejores.
A veces me pican los motivos y me sobra la curiosidad por volver a ese sitio al que prometimos no llevar a nadie mas, como si pudiésemos prometer en nombre de lugares que no nos pertenecen. A veces, suele ser mas que a veces.
A veces hago un doble mortal hacia atrás y se me olvida que no hay fondo, y me encuentro derrapando en esa curva que se te dibujaba en la cara cuando recorría con los ojos la recta que iba de tu cabeza a tus pies.
A veces juego contigo al escondite aunque tu no lo sepas y de vez en cuando te encuentro mas de lo que debería en lugares que ninguno de los dos deberíamos conocer. A veces doblo esquinas y subo escaleras solo por miedo a no saber que diría mi guitarra si le vuelvo a pedir que cuente otro de nuestros encontronazos. Mis canciones fueron capaces de reconocer que detrás de sus letras te escondías tú.
Y a veces también me acuerdo que tú eras así.
Como los pájaros de Stephen King.
De esos que no entienden de jaulas.
De los que vienen de paso.
De los que pasan solo una vez.
Pero, a veces, si lo haces bien, una vez es suficiente.
ECGXIII
sábado, 18 de julio de 2015
No tengas miedo, sólo quiero...
Ven...
No tengas miedo,
sólo quiero amarte...
Te morderé,
pero no sentirás dolor...
Te haré eterno en mis poemas.
Me saciare de tu piel.
Me llenare de tu vida.
Conocerás un nuevo despertar.
Te llevaré de la mano por la oscuridad.
Llenaré eternamente tus noches...
Cumpliré tus fantasías más oscuras.
Seré mas que un simple deseo carnal,
todo eso que tu mente sueña,
esos deseos oscuros que se cruzan por tu mente.
Todo eso, mi boca lo hará realidad.
Seré más, mucho más
que un Sueño Perverso.
Seré tu placer,
tu goce,
tu delirio por toda la eternidad.
Darina.
No tengas miedo,
sólo quiero amarte...
Te morderé,
pero no sentirás dolor...
Te haré eterno en mis poemas.
Me saciare de tu piel.
Me llenare de tu vida.
Conocerás un nuevo despertar.
Te llevaré de la mano por la oscuridad.
Llenaré eternamente tus noches...
Cumpliré tus fantasías más oscuras.
Seré mas que un simple deseo carnal,
todo eso que tu mente sueña,
esos deseos oscuros que se cruzan por tu mente.
Todo eso, mi boca lo hará realidad.
Seré más, mucho más
que un Sueño Perverso.
Seré tu placer,
tu goce,
tu delirio por toda la eternidad.
Darina.
Amar fuera de tiempo
El 25 de Julio es el Día fuera del Tiempo para los Mayas.
Aprendizajes:
Mil preguntas pueden estar escondidas en una piedra
Mil transformaciones pueden nacer en una noche
en una esquina
en un abrazo
Dicen los mayas, al norte del norte,
-al norte de nuestros nortes actuales-
que el 25 de julio es el día fuera del tiempo
Lo sé hace tres julios:
que no vale el tiempo
Uno, dos, tres
no importa el tiempo
Vale por
juntos
y en movimiento
Desde tres julios
conjugando verbos...
amar
las palabras
las imágenes
los sentimientos
las in-quietudes
las reinvenciones
aprender
a volar
encontrarse
despojarse
compartir-se
y amicharse:
ser compañeros
sin mapas ni relojes
Porque no hay distancia
Hay un cuaderno cocido con esas manos
un sueño recordado al despertar
un clavel del aire en la ventana de una habitación
Porque no hay tiempo
en este vuelo
El tiempo está fuera
Y vos y yo, dentro nuestro.
Ollantaytambo,
Aprendizajes:
Mil preguntas pueden estar escondidas en una piedra
Mil transformaciones pueden nacer en una noche
en una esquina
en un abrazo
Dicen los mayas, al norte del norte,
-al norte de nuestros nortes actuales-
que el 25 de julio es el día fuera del tiempo
Lo sé hace tres julios:
que no vale el tiempo
Uno, dos, tres
no importa el tiempo
Vale por
juntos
y en movimiento
Desde tres julios
conjugando verbos...
amar
las palabras
las imágenes
los sentimientos
las in-quietudes
las reinvenciones
aprender
a volar
encontrarse
despojarse
compartir-se
y amicharse:
ser compañeros
sin mapas ni relojes
Porque no hay distancia
Hay un cuaderno cocido con esas manos
un sueño recordado al despertar
un clavel del aire en la ventana de una habitación
Porque no hay tiempo
en este vuelo
El tiempo está fuera
Y vos y yo, dentro nuestro.
Ollantaytambo,
Cierta cultura ancestral
En muchos países del mundo los hombres y mujeres de sabiduría han llevado el cabello largo; en cambio en los lugares donde se ha presentado la tiranía en cualquiera de sus formas el cabello corto ha sido obligatorio y este, junto a otros factores ha culminado con la derrota espiritual y física de los pueblos.
El cabello es la manifestación física de nuestros pensamientos y una extensión de nosotros mismos; lo mismo sucede con los pensamientos de la Madre Tierra, podemos ver el constante crecimiento de su cabello de hierba; mismos que desde tiempos ancestrales fueron usados por los pueblos con fines medicinales y rituales. Ellos han usado el cabello de la Tierra en sus ceremonias sagradas con fines de curación física y espiritual.
Nuestro cabello es la extensión física de nuestros pensamientos, nos brinda la dirección a lo largo de nuestra vida; cada uno de nuestros cabellos nos representa a nosotros mismos, son puntos de conexión fuertes tanto de nuestro cuerpo como de nuestro espíritu.
La raya en medio representa la alineación del pensamiento, la trenza la unidad del pensamiento con el Corazón, el cabello suelto significa seguridad y el cabello recogido convicción.
El cabello representaba los estados de la naturaleza, fluían en línea recta como las cascadas o eran ondulados como el agua del río.
El cabello que se caía era recogido y mantenido en una bolsa; al llegar la Luna Llena las mujeres se reunían en una ceremonia y ofrecían el registro de sus sentimientos e ideas acumuladas en el cabello caído a los espíritus del Fuego, Tierra y Aire para que fueran bendecidos; posteriormente las ofrendas de cabello eran colocadas en el Fuego Sagrado y los pensamientos y emociones de cada una de ellas se elevaban junto a sus oraciones a través del humo y el viento hasta llegar a la Abuela Luna.
Cortar el cabello no solo representaba el corte de la corriente de su pensamiento sino en algunos casos una deshonra, la persona dejaba a un lado su lugar en el seno de sus ancestros, se convertiría en un espíritu gris atrapado entre los mundos.
En la actualidad tales prácticas han desaparecido casi por completo, y nunca es demasiado tarde para reaprender y reemprender todo aquello que nuestros ancestros nos han enseñado". Desconozco su Autor.
jueves, 9 de julio de 2015
Viento y distancia.
Hoy le escribo al viento y a la distancia...
Viento tu que puedes volar dile que no he podido olvidarla.
Distancia, enemiga de mis brazos que me impiden su piel tocar.
Viento dile que de nada sirvió el adiós, otro amor, ni el tiempo que ya pasó.
Distancia, enemiga de mi labios que castiga mis deseos de besarla y poder averiguar a que saben sus besos.
Viento, dile que la quiero mucho más que ayer, lo recorde hoy, al ver su fotografía, yo nací para armarla. José Hernández.
Soy lo que soy.
Soy lo que soy.
Teniendo fe en la belleza dentro de mi, desarrollo confianza.
En la dulzura tengo fuerza,
en silencio camino con los Dioses,
en paz entiendo mi mismo y el mundo,
en el conflicto me alejo,
en el desapego soy libre.
En el respetar cada criatura viviente respeto mi mismo.
Honro el coraje dentro de mi,
en eternidad tengo piedad por la naturaleza de todas las cosas.
En amor acepto incondicionalmente la evolución de los demás.
En libertad tengo poder,
en mi individualidad expreso
la fuerza divina que hay dentro de mí,
en servicio de lo que soy.
Soy lo que soy:
Eterno, inmortal, universal e Infinito.
La Conciencia de los Indios
Teniendo fe en la belleza dentro de mi, desarrollo confianza.
En la dulzura tengo fuerza,
en silencio camino con los Dioses,
en paz entiendo mi mismo y el mundo,
en el conflicto me alejo,
en el desapego soy libre.
En el respetar cada criatura viviente respeto mi mismo.
Honro el coraje dentro de mi,
en eternidad tengo piedad por la naturaleza de todas las cosas.
En amor acepto incondicionalmente la evolución de los demás.
En libertad tengo poder,
en mi individualidad expreso
la fuerza divina que hay dentro de mí,
en servicio de lo que soy.
Soy lo que soy:
Eterno, inmortal, universal e Infinito.
La Conciencia de los Indios
Piden queso le dan un hueso
Si se pudiera cambiar algunas cosas y volver el tiempo atrás todo sería más fácil. Pero de encontrar la manera no todas las historias dependen solo de nosotros.
Imagínese usted madre el tiempo que hubiéramos aprovechado si no me hubiese mezquinado el cariño como lo hizo. Si en esas tardes encerrado en mi pieza, usted hubiese aparecido para abrazarme. Porque casi no recuerdo ni el aroma, ni el calor de sus abrazos, ni de sus besos; aunque sé que por momentos intentó parafrasear una figura de madre, pero era mejor el silencio que esos tímidos brazos cruzándome la espalda, temblando no sé por qué razón, si yo no la iba a comer; si yo la necesitaba. Cuanto amor perdimos madre, amor que nunca más vamos a recuperar si usted no hubiera acunado aquel desinterés hacia mí metida en sus propios terrores, sin buscar ayuda, encerrada constantemente en el insondable abismo de su desesperación, en el agudo dolor de su desdicha.
¿Por qué razón me hizo partícipe de esa injusticia del destino, madre, si no era mi culpa?; y mucho menos suya para lastimarse de esa manera tan desoladora. Le pido perdón por no comprenderla, por no ayudarla en esas horas que no habrán tenido fin y perdieron todo principio; por esa hediondez del destino que nos arrebató lo más querido; lo más necesitado por ambos; que se llevó al viejo; que me lo arrancó por nada.
Recuerde aquellas horas felices en que formábamos una familia singular, aprueba de todo, aprueba de tormentas, pero con las velas necesarias para poder volar. Esas mañanas en que veía salir el sol justo después de su sonrisa; con el olor a tostadas, con ese aroma inconfundible de familia. Aquellos sábados, se acuerda, que salíamos tempranito con el viejo al parque para jugar al fútbol; y formábamos los arcos con montículos de ropa que iban creciendo conforme tomábamos calor. La recuerdo sentada todo el tiempo como una estatua, como un hincha mudo, ahí, mirando como nosotros jugábamos enloquecidos; como nos revolcábamos por el pasto hasta ensuciarnos la ropa; sólo para que usted la tuviera que lavar más tarde con todo su cariño. Y mientras comíamos sentados en el suelo, rodeados de vida, usted y el viejo se besaban, se acariciaban repitiéndose mil veces cuanto se querían; y el viejo me atraía hacia ustedes; me zarandeaba la cabeza expresando lo orgulloso que estaba de mí.
Recuerdos solo recuerdos aquellos porque usted se encerró casi de repente en su espíritu y nunca más derramó un poquito de amor hacia mí sin que yo pudiera entenderlo. Cuanto la odiaba por eso, porque yo también había perdido un padre, yo también lo necesitaba y usted me abandonó a soportar todo aquel dolor solo. Sin embargo: recogiendo unos pocos hilos del pasado para no cometer los mismos errores, le pido perdón por no haberla entendido antes; con el tiempo suficiente como para haber salvado nuestro amor o, por lo menos, desconocido aquel resentimiento.
Pero entiéndame usted por favor también a mí madre, ya no podía vivir en esa casa, me faltaba el viejo; el viejo que me enseñaba sólo con una mirada; con pocas palabras; con sus retos que imponían respeto. Para colmo de su falta, usted, repentinamente dejo de quererme, y la casa perdió el aroma de las tostadas, perdió el sonido de su bullanguera limpieza, del sol adulador y el encantamiento de su sonrisa.
Cómo esperaba que la entendiera si ya no me permitió invitar nunca más a mis compañeros; sí ni siquiera me permitía salir de la casa sin entender, usted, que me asfixiaba ahí dentro; que los chicos asomaban sus caras por la ventana de la pieza y se preguntaban, (me preguntaban), ¿Por qué razón no podía ir a jugar con ellos? Y nunca pude darles una mísera respuesta. Y cuanto me dolía el encierro y mucho mas porque no tenía razón de ser si yo me portaba bien. Cuanto lloraba y ninguno de los dos aparecía para consolarme. Para peor: era por usted madre que estaba encerrado y vivía en mi pieza mirando televisión, añorando la plaza; porque usted tenía pánico de que saliera y nunca supe sus razones.
Como comprendo, ahora, que a usted le dolía más que a mí. Como perdonarme por no intuir, siquiera, el volumen de su dolor, si juntos lo hubiéramos superado. Entiéndame yo era chico y me ocultaban la verdad, entiéndame y perdóneme madre.
No comprendí porque razón, también, abandonamos las reuniones familiares cuando el viejo se fue, si usted siempre creyó que él iba a volver; mire si regresaba un domingo y no veía la familia reunida; si no estaban los ravioles a punto como a él le gustaban y se enojaba. Para peor usted dormía de día como si le tuviera miedo a la noche y cuando estaba despierta parecía un zombi, un despojo de madre. Dormía tirada en el sofá del living; esperando al viejo supongo; arruinándose la espalda que le protestaba sin resquicio de alivio a toda hora; y solo salía para hablar con algunas personas; para solicitar favores; o eso decía.
Nunca advertí, hasta ahora, las pesadillas que me asaltaban por las noches y usted no acudía a mi lado para consolarme, para contarme un cuento como cuando era más chico y le tenía miedo al cuco. Cuanto la odiaba por eso.
Pero ahora sé que usted soportaba la misma pesadilla cuando dormía de día y se quejaba tanto. Gemía tan feo que me causaba pánico acercármele para despertarla. Esa pesadilla donde yo no pude hacer nada por el viejo y se lo terminaron llevando a los empujones, a las trompadas, a los palazos y a usted y a mí nos tiraron boca abajo en el living mientras gritaban que no habíamos visto nada, que cerremos los ojos, que después nos lo traerían y lo devolvieran al terminar de hacerle unas preguntas; mientras yo la vi, a usted madre, intentando pararse y con uñas y dientes, con las manos esperanzadas, con los huesos rotos, tratando que no se lo llevaran al viejo esos hombres grandotes, vestidos de soldados algunos, que le daban cachetadas y patadas en los riñones como si usted fuese un muñeco inflable de esos que siempre se mantienen parados; y, créame madre, así fue de verdad, por nada del mundo lograron que usted se quedara quieta y dejara de gritar y de patalear y lo único que yo pude hacer fue paralizarme del miedo cuando uno de los hombres me arrancó de la cama, zarandeándome y gritando: "Pendejo de mierda si gritas lo reventamos a tu padre y no lo ves nunca más"; y se puso a rebuscar entre mis cosa vaya a saber uno qué: tirando mis juguetes y rompiendo otros; incluso el castillo de “rastri” que tanto me había costado armar y que me había regalado el viejo. No pude detenerlos mientras lo secuestraban madre; perdóneme. Al final, las lágrimas, no me permitieron ver por completo el gesto de terror del viejo, su cara desfigurada por el pánico, pero a tientas vi su brazo madre intentando alargarse hasta el infinito para aferrarlo a nosotros.
Perdóneme por no entenderla antes, pero usted me dijo que él volvería; no me explicó la verdad. Y yo, por alguna razón, por algún mecanismo inconsciente, me olvide de aquello, creyendo que se trataba de una maldita pesadilla. Es que jamás podría creer que fuera verdad; que alguien tuviera la maldad necesaria como para arrebatarme al viejo así de mi corazón. Usted me ocultó la verdad previniendo que algunos dirían: "y algo habrá hecho", pero mi padre no puede haber hecho nada malo para que se lo llevaran así de mi lado. Yo lo conocía bien, le aseguro.
Le pido perdón por no haber comprendido sus razones para no permitirme ver los partidos del mundial. No entendía cuando decía que la gente se olvida rápido de todo cuando está feliz por algo ajeno a lo cotidiano. Porque usted opinaba que el mundial era una trampa para ocultar a los malos y sus maldades; y ahora entiendo que quería decir con eso; y quienes eran los malos y quienes los malditos.
Discúlpeme madre, pero ahora soy yo al que no le interesa ver este nuevo mundial de fútbol. Porque mientras todos están saltando locos de alegría, yo, sin ravioles, sin el viejo: voy a estar aquí, a su lado madre; a su lado en este hospital roñoso; al costado de su cama; y si alguien viene a quitármela a los golpes, no lo voy a permitir, porque ya estoy un poco más grandecito y sé que el viejo me va a ayudar desde allá donde este. Sé que le duele mucho el estómago por las pastillas que se tomó ayer al enterarse por ese Coronel conocido suyo que el viejo ya no iba a regresar jamás; que no estaba en ninguna lista de esas que tienen ellos; y como escuché que decía el tío: "tirado en algún rio, lleno de golpes y ronchas".
Rodeado de aguas mudas, frías; gritando sin gritar, llorando sin llorar, muerto sin morir.
Mamá ahora lo entiendo: el infierno no es lo que creemos, no son las llamas, ni los azotes, ni la expiación o un lugar maldito. El infierno es esta amargura infinita, este dolor enclavado para siempre en nuestras almas; y el olvido; y el frío doloroso de un ataúd sin cuerpo, de un velorio sin un muerto.
Mama no me dejes tú también; sentí el calor de mi mano en la tuya. Sé que no pudiste resistir la última verdad porque abrigabas la esperanza que el viejo algún día iba a regresar, con su mirada de respeto, sus besos y el futbol y los ravioles.
Mama no me abandones tú también; respirá, respirá por favor, no me dejes solo; respirá que no quiero tener los ojos llenos de lágrimas para siempre.
Respirá por favor.
Daniel La Greca. http://misescritosdrlg.blogspot.com.ar/2015/03/cuento-corto-la-crueldad-y-el-dolor.html
domingo, 28 de junio de 2015
Cielo enamorado
Busqué tropiezos del camino,
aprendí que de tu vida no sirve para vivir, y menos por ti morir.
No me regales el cielo angel enamorado,
dame la vertiente de tus pensamientos
y riégame las raices enredadas de mi alma enamorada.
Aunque sienta deseos mas de una véz,
eres luz de mis sombras claras.
Dónde estaba el sol que no te vió, quizas en el camino de otra flor,
será que el perfume de tu piel navega perdido entre las tormentas del dolor?
Pero no témas, llegare, llegare!
Oscar Robinson Iturrieta.
viernes, 26 de junio de 2015
Cuando el cuerpo habla.
Cuando su salud esté amenazada, aleje el miedo, haga silencio y reflexione con su cuerpo.
Si ya no quiere "dulce" en su vida, el páncreas deja de producir insulina y lo rechaza
Si la soledad lo lastima, el bazo deja de encargarse de los anticuerpos, reclama también compañía
Si le cuesta eliminar lo negativo de su vida, los riñones guardan también las toxinas, la orden fue: guardar
Si el miedo lo invade aparece el cáncer, células reproduciéndose sin control en un afán de protegerlo
Si se niega a abrazar y gozar de todo contacto físico, la artritis lo defiende imposibilitando que se lo requieran
Si las bases de su sustento material no están bien fincadas, cadera y rodillas se niegan a seguir
Si sus orígenes le causan dolor y vergüenza, la sangre, portadora de la misma se degrada negándose a seguirse transmitiendo
Si su condición de hombre/mujer dejo de ser satisfactoria, los órganos sexuales se autodestruyen, la sexualidad dejo de cumplir su misión de cargar su cuerpo energético y elevarlo a lo intangible.
Si el alma se encuentra asfixiada, el cuerpo se convierte en un estorbo
sábado, 20 de junio de 2015
Leyenda Sioux
Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.
– Nos amamos – empezó el joven.
– Y nos vamos a casar – dijo ella.
– Y nos queremos tanto que tenemos miedo. Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos. Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
– Por favor – repitieron – ¿hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.
– Hay algo…- dijo el viejo después de una larga pausa -. Pero no sé…es una tarea muy difícil y sacrificada.
– No importa – dijeron los dos-. Lo que sea – ratificó Toro Bravo.
– Bien -dijo el brujo-. Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, y deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste?
La joven asintió en silencio.
– Y tú, Toro Bravo – siguió el brujo – deberás escalar la Montaña del Trueno; cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas y, solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mi, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta…¡salgan ahora!.
Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur…. El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo las aves cazadas. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.
– ¿Volaban alto?- preguntó el brujo.
– Sí, sin duda. Como lo pediste… ¿y ahora? – preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
– No – dijo el viejo-.
– Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne – propuso la joven-.
– No – repitió el viejo-. Harán lo que les digo: Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero… Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.
El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero solo consiguieron revolcarse en el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre si hasta lastimarse.
Este es el conjuro…
-Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse uno al otro.
Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos pero jamás atados
Qué le enseñarías a tus hijos?
Que aprendan que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen en sus vidas.
Que aprendan que no es bueno compararse con los demás porque siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame, lo que pueden hacer es dejarse amar.
Que aprendan que "rico" no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
Que aprendan que deben controlar sus actitudes o sus actitudes los controlarán.
Que aprendan que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben cómo demostrarlo.
Que aprendan que los grandes sueños no requieren de grandes alas sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.
Que aprendan que no siempre es suficiente ser perdonados por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.
Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de decisiones.
Que aprendan que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.
Que aprendan que, al retener a la fuerza a las personas que aman, las alejan más rápidamente de ellos y, al dejarlas ir, las tienen para siempre a su lado.
Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos: el quererlo exige todo, el amar lo entrega todo.
Que aprendan que toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla.
Desconozco a su autor
Que aprendan que no es bueno compararse con los demás porque siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame, lo que pueden hacer es dejarse amar.
Que aprendan que "rico" no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
Que aprendan que deben controlar sus actitudes o sus actitudes los controlarán.
Que aprendan que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben cómo demostrarlo.
Que aprendan que los grandes sueños no requieren de grandes alas sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.
Que aprendan que no siempre es suficiente ser perdonados por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.
Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de decisiones.
Que aprendan que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.
Que aprendan que, al retener a la fuerza a las personas que aman, las alejan más rápidamente de ellos y, al dejarlas ir, las tienen para siempre a su lado.
Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos: el quererlo exige todo, el amar lo entrega todo.
Que aprendan que toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla.
Desconozco a su autor
Antes que ellos crezcan
Hay un periodo cuando los padres quedan huérfanos de sus hijos.
Es que los niños crecen independientes de nosotros,
como arboles murmurantes y pájaros imprudentes.
Crecen sin pedir permiso a la vida.
Crecen con una estridencia alegre y, a veces, con alardeada arrogancia.
Pero no crecen todos los días, de igual manera, crecen de repente.
Un día se sientan cerca de tí en la terraza y te dicen una frase con tal naturalidad
que sientes que no puedes más ponerle pañales.
Donde quedaron la placita de jugar en la arena, las fiestitas de cumpleaños
con payasos y los juguetes preferidos?...
El niño crece en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil.
Ahora estás allí, en la puerta de la discoteca, esperando que él
o ella no solo crezca, sino aparezca.
Allí están muchos padres al volante, esperando
que salgan zumbando sobre patines y cabellos largos y sueltos.
Allá están nuestros hijos, entre hamburguesas y gaseosas en las esquinas,
con el uniforme de su generación, e incómodas
mochilas de moda en los hombros.
Allí estamos, con los cabellos casi emblanquecidos.
Esos son los hijos que conseguimos generar y amar a pesar de los golpes,
de los vientos, de las cosechas, de las noticias,
y observando y aprendiendo con nuestros errores y aciertos.
Principalmente con los errores que esperamos que no repitan.
Hay un periodo en que los padres van quedando un
poco huerfanos de los propios hijos...
Ya no los buscaremos más de las puertas de las
discotecas y de las fiestas.
Pasó el tiempo del piano, el ballet, el inglés, natación y el karate.
Salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas.
Deberíamos haber ido más junto a su cama al anochecer, para oír su alma
respirando conversaciones y confidencias entre las sábanas de la infancia..
Y a los adolescentes cubrecamas de aquellas piezas llenas de calcomanías,
posters, agendas coloridas y discos ensordecedores.
No los llevamos suficientemente al cine, a los juegos,
no les dimos suficientes hamburguesas y bebidas,
no les compramos todos los helados y ropas que nos hubiera gustado comprarles.
Ellos crecieron, sin que agotasemos con ellos todo nuestro afecto.
Al principio fueron al campo o fueron a la playa entre discusiones, galletitas,
congestionamiento, navidades, pascuas, piscinas y amigos..
Sí, había peleas dentro del auto, la pelea por la ventana , los pedidos
de chicles y reclamos sin fin.
Después llegó el tiempo en que viajar con los padres comenzó
a ser un esfuerzo, un sufrimiento,
pues era imposible dejar el grupo de amigos y primeros amoríos.
Los padres quedaban exiliados de los hijos.
"Tenían la soledad que siempre desearon", pero de
repente, morían de nostalgia de aquellas "pestes".
Llega el momento en que solo nos resta quedar mirando desde lejos, torciendo y
rezando mucho (en ese tiempo, si nos habíamos olvidado, recordamos cómo rezar)
para que escojan bien en la búsqueda de la felicidad, y que la
conquisten del modo más completo posible.
El secreto es esperar... En cualquier momento nos pueden dar nietos.
El nieto es la hora del cariño ocioso y picardía no ejercida en los
propios hijos, y que no puede morir con nosotros.
Por eso, los abuelos son tan desmesurados y
distribuyen tan incontrolable cariño.
Los nietos son la última oportunidad de reeditar nuestro afecto.
Así somos, solo aprendemos a ser hijos después que somos padres,
solo aprendemos a ser padres después que somos abuelos...
Desconozco su Autor.
Somos las fuentes de nuestras emociones.
Podemos generarlas o cambiarlas en el momento que queramos. ¿Por qué, pues, no lo hacemos? Para la mayoría de nosotros, sentirnos mal es “natural” pero necesitamos una razón para sentirnos bien. No te hace falta una excusa para sentirte bien. Puedes decidirlo ahora mismo, sentirte bien sencillamente porque estás vivo, porque así te apetece, ni más ni menos. ¡No tienes que esperar a nada ni a nadie!
¿Cuál es la mejor manera de enfrentarse a las emociones negativas? Hay muchas respuestas comunes e ineficaces. Podemos no hacerles caso, evidentemente esto no las hará desaparecer. Podemos suprimirlas, pero saldrán por otro lado. Podemos regodearnos en ellas y hundirnos en la autocompasión, pero esto no mejora la situación. Podemos tratar de competir diciendo: ¿Crees que las cosas van mal? ¡A mí me van peor!
Evidentemente, la actitud más inteligente consiste en transformarlas enfrentándonos eficazmente a los problemas, buscando soluciones, usando nuestras emociones y aprendiendo de ellas para mejorar nuestra vida y la vida de aquellos que tenemos el privilegio de tener cerca. Anthony Robbins
lunes, 15 de junio de 2015
Lo inaudible.
Un rey mandó a su hijo a estudiar a un templo de un gran maestro con el objetivo de prepararlo para que fuera una gran persona. Cuando el príncipe llegó al templo, el maestro lo mandó sólo hacia el bosque.
Tendría que regresar un año después, con la tarea de describir todos los sonidos del bosque. Cuando el príncipe regresó al templo al cabo de un año, el maestro le pidió que describiera todos los sonidos que había podido oír.
Entonces dijo el príncipe: “Maestro, pude oír el canto de los pájaros, el ruido de las hojas, el revoloteo de los picaflores, la brisa acariciando las hierbas, el zumbido de las abejas, el sonido del viento surcando los cielos”.
Al terminar su relato, el maestro le pidió que regresara al bosque para oír más, todo lo que fuera posible. Intrigado, el príncipe obedeció la orden del maestro, pensando: “No entiendo, yo ya distinguí todos los sonidos del bosque…” Pasó días y noches enteras en soledad oyendo, oyendo, oyendo… pero no consiguió distinguir nada nuevo, además de aquello que le había dicho al maestro.
Sin embargo, una mañana, comenzó a distinguir sonidos vagos, diferentes a todo lo que había oído antes, y cuanta más atención prestaba, los sonidos se volvían más claros.
Una sensación de encanto envolvió al muchacho. Pensó: “Esos deben ser los sonidos que el maestro quería que oyera…” Sin prisa, permaneció allí oyendo y oyendo, pacientemente. Quería estar seguro de que estaba en el camino correcto. Cuando volvió al templo, el maestro le preguntó qué más había podido oír.
Paciente y respetuosamente el príncipe le dijo: “Maestro, cuando presté atención pude oír el inaudible sonido de las flores abriéndose, el sonido del sol saliendo y calentando la tierra y el de las hierbas bebiendo el rocío de la noche…” El maestro sonriendo, asintió con la cabeza en señal de aprobación, y dijo: “Oír lo inaudible es tener la calma necesaria para convertirse en una gran persona. Recién cuando se aprende a oír el corazón de las personas, sus sentimientos mudos, sus miedos no confesados y sus quejas silenciosas, una persona puede inspirar confianza a su alrededor; entender lo que está errado y atender las reales necesidades de cada uno.
La muerte de una relación comienza cuando las personas oyen apenas las palabras pronunciadas por la boca, sin prestar atención a lo que hay en el interior de las personas para oír sus sentimientos, deseos y opiniones reales.
Es preciso, oír el lado inaudible de las cosas, el lado no mensurado, el más importante del ser humano… Desconozco a su autor
Mi colección
No colecciono mariposas, ni cachivaches, ni estampillas, colecciono palabras, sentimientos, valores que tienen como autores a mi familia y amigos.
Tengo en mi mente un Banco con intereses que me devuelve con creces la abundancia de la palabra “Amor”, que se vuelve “valor”, que se expresa en sentimiento y vuelve contentos a los románticos, a los compositores, a los escritores, poetas, y en general a todos los que se sienten nutridos con esta mágica poción.
Colecciono la palabra “Sabiduría”, con comprensión, entendimiento, conocimiento y me da el sabor de la reflexión, de la integración, del análisis, la síntesis, la división y la integración, el orden y la transformación , el poder de decir “no” cuando bien comprendo o de decir “si” cuando me hace posible mi evolución.
Colecciono la palabra “Voluntad”, que me hace dinámica, que me motiva a la acción , a la ejecución, a la creatividad, al desarrollo de cualquier habilidad, a sentirme segura y confiada en mi realización.
Que bien me va con la palabra “Fortaleza”, con valor, con destreza, con vigor, con respeto, con honor, con honestidad y lealtad, con integridad, me maravillo con la “bondad”, con la “belleza”, con la grandeza porque con ellas decora mi alma y me da calma en estos momentos de dolor.
Suaviza mis síntomas y me coloca en una cima donde puedo meditar y vibrar energéticamente con la meditación, y “espiritualidad” se convierte en el compendio de todas las bellas palabras que me significan transformación y comunicación. V. Lucía Aristizábal
martes, 9 de junio de 2015
Mia !!
Mia como los colores que me recorren por dentro cuando me hablas...
Mia como el sabor de tus besos que se queda en mi boca al besarte...
Mia como las caricias que derramo sobre tu piel...
Mia como las mañanas donde advierto tu existencia al despertar...
Mia como la urgencia que mis caricias sienten al tocarte, y recorrer tu cuerpo...
Mia como la dicha que siento al saberte entregada a mis labios...
Mia como la esperanza de un futuro feliz al abrigo de tu alma...
Mia como las ansias de tus manos que me devoran; cuando me imagino por las noches a tu lado...
Mia como la emoción que me embarga al posserte...
Mia... completamente Mia.
Samm.
lunes, 8 de junio de 2015
En envases pequeños se guardan las mejores fragancias.
Es curioso observar como la vida nos ofrece una respuesta a los más variados cuestionamientos de los acontecimientos importantes... Veamos:
La más larga caminata solo es posible paso a paso...
El más hermoso libro del mundo fue escrito letra por letra...
Los milênios si ocurren, segundo a segundo...
Las más violentas cascadas se componen de pequeñas fuentes...
La magnificencia del pino y su belleza empezaron ambas en la simplicidad de la semilla...
Si no por fuera la gota, no habría lluvias...
El nido más simple esta hecho de pequeñas ramitas y el más hermoso edificio fue hecho desde el primer ladrillo...
Las inmensas dunas se componen de minúsculos granos de arena...
Como ya dice el adagio popular, en envases pequeños se guardan las mejores fragancias...
Es casi increíble imaginar que sólo siete notas musicales hayan dado vida al "Ave maría", de Bach, y a la "Aleluya", de Hendel...
Lo brillante de Einstein y la delicadeza de Teresa de Calcuta tuvieron que entrenar en el período fetal y ni siquiera Jesús, expresión mayor de amor, renunció a la fragilidad de la cuna...
... Así también el mundo de paz, de armonía y amor con que tanto soñamos solo será construido a partir de pequeños gestos de comprensión, solidaridad, respeto, cariño, fraternidad, benevolencia, indulgencia y perdón, día a día...
Nadie puede cambiar el mundo, pero podemos cambiar una pequeña parte de él:
Esta parte que llamamos "yo".
No es fácil ni rápido...
Pero vale la pena intentarlo!
Juan Azamor
Se busca
Se busca causa perdida con ganas de "eso no se puede contar" y que diga las "cosas que ya no se dicen". Se busca corazón con heridas que guarden historias de las que aprender. Se busca corazón valiente que no se averguence de noches en vela a "cambio de nada". Se busca "cambio de planes" sin previo aviso dispuesto a girar el timón en plena tormenta por una sonrisa y un "ven". Se busca sonrisa sincera que siembre mañanas que huelan a eso que huelen los días cuando no deberían acabarse.
Se busca piel que sea de "quien la erice y huezos que se vuelvan locos por cinco minutos más a la luz de una mirada que "no necesite palabras". Se buscan palabras concisas, precisas y justas que no guarden dobles filos ni armas en la solapa de la chaqueta. Se busca chaqueta que abrigue las horas mas bajas y cuelgue de un ventilador cuando sobre la ropa.
Se buscan lunares que contar en una espalda que no se vea cuando las cosas vayan mal. Se busca "café inesperado a las 13 hs" de un domingo cualquiera que cierre un fin de semana sin fín. Se buscan horas que parezcan minutos y que se dejen bailar al ritmo de una canción que todavía no se haya escrito. Se busca canción que cantar "cuando el mundo se quede en silencio".
Se buscan silencios cómodos que revuelvan mariposas que sólo vuelan cuando las cosas "son de verdad". Se buscan verdades piadosas dichas a tiempo que desmonten mentiras como templos.
Se buscan cigarros a pachas que quemen las letras que le sobran a la palabra "tambor" cuando te late la vida por tu otra mitad. Se busca mitad que quiera sin depender y sepa atar cabos "con las cuerdas de la confianza".
Se busca "alma libre que sepa siempre cuando volver" y no confunda hastaluegos con adioses. Se busca vueltas alrededor de un mundo hecho a medida para dos.
Se busca elegancia que pierda las formas cuando sea necesario y que no necesite motivos para descorchar una botella y brindar. Se busca brindis por la vida y por todas y cada una de las cosas que pasan a lo largo de un "día normal".
Se buscan manos dispuestas a ensuciarse por aquello en lo que creen y ojos que "no necesiten ver para creer". Se busca vista al mar de quien tenga cojones para nadar a "contracorriente".
Se busca "mente inquieta" con los pies sobre la tierra y la mirada en el infinito que no entienda de imposibles y quiera viajar a "la velocidad de la luz".
Se busca luz que no sólo alumbre al final del túnel y que no tenga miedo a la oscuridad. Se busca oscuridad que permita sentir lo que hacen las manos "cuando dos se quieren y tres son multitud"
Se busca, razón aqui. ECGXIII
Tan solo basta un día
Un día, me perdonó mi enemigo y fui fuerte... otro día me pidió perdón y me sentí grande.
Un día, le mostré mis razones y fui elocuente… otro día, yo lo escuche y me sentí humano.
Un día, luche por mis ideales y me sentí con miedos .. en otro, luche por causas ajenas y desaparecieron todos.
Un día, luche por lo que yo quería y fui perseverante… otro día dividí lo conseguido y me sentí rico.
Un día, recibí un fuerte aplauso y me sentí halagado... otro día hice el bien en silencio y los ángeles me levantaron.
Un día, utilizé mi inteligencia y me di a respetar… otro día , utilizé el corazón y me di a querer.
Cuando me di cuenta mi vida cambió, cuando cambié mi actitud hacia la vida y hacia los hechos." Desconozco su Autor.
Somos pensamientos y emociones.
Despertamos, nos damos una ducha, desayunamos, trabajamos, comemos, convivimos, descansamos etc. ... cada día y cada parte nuestra hace su trabajo sin darnos cuenta, las piernas caminan, los ojos observan, la mente planea, etc. ... hasta que algo duele, hasta que algo duele volteamos a verlo, algo falta, algo necesita y se comunica por medio del dolor y nos asustamos porque no estamos acostumbrados a sentir nuestro cuerpo a comunicarnos con él.
Y la manera que el cuerpo tiene de comunicarse es simplemente hacerse "sentir" , lo que muchas veces llamamos molestia o dolor, pero, antes de asustarnos, hagamos conciencia... eso, indica, que estamos vivos.
Nos recuerda de que estamos hechos y la necesidad de restablecer el orden en casa, en nuestro cuerpo, el dolor es tan solo un aviso... cálmalo, atiendelo, consientelo, ayuda a la parte que se hace notar antes de que se enferme de abandono, las enfermedades siempre se anuncian, porque vienen a rescatar ese dolor que no fue atendido, son un llamado a la vida, son células pidiendo ser parte de tus planes y que por descuido hemos dejado atrás, habla con ellas,"sienten" y escuchan.
Por encima de todas nuestras actividades, estará siempre la calma en nuestro cuerpo, un general que se olvida de su ejercito, no ganará ninguna pelea y creará rebelión, la mente nos aisla del cuerpo haciendose ella cargo de sus reacciones para facilitaros la vida, más, cuando algo duele, se está saliendo del control de la misma, callarlo, dormirlo, no soluciona nada.
Esta es una de las múltiples ventajas que te da la relajación y la meditación, voluntariamente sentir el cuerpo, acariciarlo y ponerlo en paz para que nunca llegue la enfermedad y para saber atender a tiempo, desde donde sale el dolor, desde donde algo falta. Abraza, abrazate y consientete, no rechazes ni una sola parte tuya, ama tu cuerpo como tal, para que no intente auto-destruirse queriendote ayudar.
¿Quienes somos? antes que todos nuestros pensamientos y emociones somos un fabuloso cuerpo que hace todo el trabajo sin hacerse notar, si un día "duele" es tan solo la primera llamada de que necesita que voltees a verlo y no es mucho pedir, cuando sin él, simple y sencillamente, no podríamos hacer nada.
L.T.Noriega (Insight/fb)
sábado, 30 de mayo de 2015
Tu y yo, almas serenas.
Tu y yo somos almas serenas,
unidas por diferentes hilos,
por los momentos vividos,
por las noches de niebla
Guardamos nuestros corazones
la huella incandescente
de algún amor perdido...
soñamos despiertos la realidad
desvanecidas en nuestros ojos,
capturamos estrellas fugaces
en la oscuridad de algun firmamento...
convertimos los segundos mas largos
en polvo de estrellas,
hacemos los versos mas cortos,
en nuestras noches eternas,
transformamos nuestra vida
en pequeños trozos de poesía
Ana Mariñas
...un consejo.
Si yo puedo darle un consejo, es este: No mendigue atención de quienquiera que sea. No se esfuerce para compartir minutos con quién está más interesado en cosas que no lo incluyen.
No prolongue la conversación solo para tener el otro por cerca, cuando observa, se necesita trabajar mucho para que el monólogo dé un diálogo. Olvide.
Prefiera su soledad genuina a la pseudo presencia de cualquier persona. Aún digo más: Entienda que hay personas a las que les gusta dividir su atención con Usted sin que deban desprender esfuerzo alguno.
Aproveche lo que le dan, de libre y espontánea voluntad, por sobre lo que le dan por la fuerza del hábito y conveniencia. Olvide lo que no le quieren dar. Cada uno da lo que puede.
Mario Calfat
Eligiendo.
Yo no soy tan fuerte como predije, ni tan débil como temía. No tengo el paso tan rápido como yo quisiera, ni sabría como pararlo.
He aprendido a equilibrarme en los extremos. Si no tengo el derecho de elegir todos los acontecimientos, si la posición de acuerdo a los hechos.
Al final, lo que me impulsa no es lo suficientemente fuerte para derribar, pero es lo suficientemente intenso como para hacerme ir más lejos. Fernanda Gaona.
Sincroinicidad, no casualidad
Tal vez nos sorprenda y tal vez no, pero desde siempre se sabe que más que casualidades nos ocurren sincronicidades, uno de los aspectos más dificiles de entender en este Universo.
"No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas" (Friedrich Schiller).
Carl G. Jung fue quien acuñó el término de sincronicidad, refiriéndose a “la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera no causal”, como la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar pero que tiene cierto sentido para la persona que lo observa.
Jung concluye que hay una íntima conexión entre el individuo y su entorno y que por momentos este ejerce una atracción que acaba creando circunstancias coincidentes, teniendo un valor específico para las personas que la viven, un significado simbólico. Son este tipo de eventos los que solemos achacar a la casualidad, la suerte o incluso a la magia, sin saber que realmente es el resultado de aquello que inconscientemente pedimos o que simplemente necesitamos, como los orientales llaman desde hace tiempo a los registros akásicos, una especie de memoria universal donde no hay tiempo y puede accederse a ella a voluntad o espontáneamente, quien estudia de fondo fuentes como el Tarot, sabe que es ahí a donde está dirigido, al inconsciente que es el que se encarga de ponerse en contacto.
La sincronicidad nos representaría en el plano físico por ejemplo, la idea o solución que se esconde en nuestra mente, maquillada de sorpresa y coincidencia, siendo de esta manera mucho más fácil alcanzar.
Una experiencia sincrónica suele venir a nuestras vidas cuando menos nos lo esperamos, pero en el momento exacto, cambiando en ocasiones la dirección de nuestras vidas e influyendo en nuestros pensamientos. Pero para ello, tenemos que estar receptivos y atentos al mundo que nos rodea, creando la apertura a esa posibilidad de sincronicidad.
Las cosas se presenta en nuestras vidas, siempre por algo y con un mensaje especifico, de igual manera que las personas, tal como reza el Kybalión "Cuando el discípulo está listo, el maestro aparece" haciendo referencia en que uno acaba atrayendo lo que le es necesario.
"Si dejamos a las circunstancias fluir y no presionamos ni forzamos la ocurrencia de sucesos o la voluntad de las personas, mientras mantenemos una actitud receptiva y de apertura, dejándonos llevar por nuestra intuición y nuestra sabiduría interior, nos abriremos a "la magia" que nos ofrece la experiencia de la sincronicidad. Si sabemos escucharla puede convertirse en una buena guía para nuestras vidas".
El término es la base de la conocida Ley de atracción, sincronizar es en pocas palabras coincidir de manera no casual, por alineación, por que uno se alimenta de lo otro para coincidir, porque "por algo" coinciden caminos o caminantes.
La sincronicidad es la que nos permite tener avisos previos, a lo que está por suceder y que muchas veces desoimos, es lo que nos hace reflexionar que normalmente no hay sorpresas y de alguna manera siempre somos advertidos de aquello que estamos atrayendo y que está por hacerse presente, esto aplica a encuentros y a circunstancias, quien tiene oportunidad de trabajar en las cárceles, (por poner un ejemplo) sabrá que la mayoría de los presos sabían o intuían mejor dicho, que acabarían en ella.
Es tan sencillo muchas veces, como observar que aquello que estamos buscando en el inconsciente, a recibido el llamado para salir a nuestro encuentro, de entenderlo podemos conducir nuestra vida de mucho mejor manera.
Procura recordar
Que la culpa es el pecado original,
el arrebato, la causa de los arrepentimientos,
la ignorancia, el vehículo de los miedos
y el ego, el más cínico consejero.
Que grandes amores, son solo para osados,
los rencores, para pesados rumiantes,
los ángeles, para quien quiere volar,
y los demonios para quien se niega a perdonar.
Que niños, plantas y animales, están bajo tu cuidado.
que la salud, florece en un corazón limpio.
la libertad es un privilegio de la mente
y el servicio es la mejor gimnasia para el cuerpo.
Que la vida es un regalo inmedible en tiempo,
la muerte un concedido descanso, siempre oportuno,
la paz un estado de conciencia, justo al centro,
y la sabiduría el ejemplo de la lección aprendida.
Que con la ley llega lo esperado
y se escapa lo que nunca se ha ganado,
Porque es la ley, la que es justa,
y Dios... Dios es otra cosa, Dios es, eternamente magnánimo.
L.T Noriega.
el arrebato, la causa de los arrepentimientos,
la ignorancia, el vehículo de los miedos
y el ego, el más cínico consejero.
Que grandes amores, son solo para osados,
los rencores, para pesados rumiantes,
los ángeles, para quien quiere volar,
y los demonios para quien se niega a perdonar.
Que niños, plantas y animales, están bajo tu cuidado.
que la salud, florece en un corazón limpio.
la libertad es un privilegio de la mente
y el servicio es la mejor gimnasia para el cuerpo.
Que la vida es un regalo inmedible en tiempo,
la muerte un concedido descanso, siempre oportuno,
la paz un estado de conciencia, justo al centro,
y la sabiduría el ejemplo de la lección aprendida.
Que con la ley llega lo esperado
y se escapa lo que nunca se ha ganado,
Porque es la ley, la que es justa,
y Dios... Dios es otra cosa, Dios es, eternamente magnánimo.
L.T Noriega.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




























