sábado, 5 de julio de 2014

A veces...

A veces, queremos seguir luchando para salvar una relación; aun sabiendo en lo más profundo de nuestro corazón, que las humillaciones, los desprecios, las decepciones y desilusiones ya han dejado un filtro en el alma... A veces, queremos seguir viviendo esa agonía; y sólo Dios es testigo que estamos dando el 100% para que las cosas mejoren y los errores del pasado no empañen el mañana… ¿De qué sirve la entrega cuando el desánimo se burla en tu sombra?... ¿De qué sirve los intentos?... Si cada vez que trato, hieres con un puñal mi alma, mis sentimientos…mi todo… A veces, me he sentido así; sin ganas de continuar, pero, me humillo una vez más, y trato nuevamente de intentar que todo vaya a ser como antes… ¿De qué me sirve engañarme?... ¡Si ya lo sé…que es muy tarde ya!... Es tarde para un te quiero, porque con tus desprecios callaste mi amor... Ya no hay tiempo para una espera, no te ilusiones, ya no soy la misma… A veces dude de mí, de ti, de nosotros… ¿De qué me sirvió dudar de mí? ¿De qué me sirvió dudar de ti? Y, ¿Por qué dude de nosotros?... Las respuestas son sencillas y claras… Dude de mí, en el instante que comprendí que esto era una falsa y no me atrevía a aceptarlo… Dude de ti, en el momento que aislaste mi amor, por que fuiste tú con tu falsedad el que logró que entendiera que sobraba en tu vida… Dude de nosotros, porque en el fondo de nuestros corazones no aceptamos nunca la realidad: nuestro amor se acabó… Ya no dudo, ahora creo que es el momento de quitarnos las máscaras… Pude amarte, quizás me amaste; pero ya es muy tarde, porque ese amor, de ese amor sólo quedan cenizas… Y las cenizas de mi amor las lancé al viento; sólo espero que las tuyas hayan tomado un rumbo… "Las Palabras que nunca te diré"

No hay comentarios:

Publicar un comentario