viernes, 10 de octubre de 2014

Me gusta

Me gusta recordar aquel primer encuentro cuando por fin pude romper el miedo y abrazarte, en ese abrazo que hubiera querido que fuera eterno, con esa mueca tuya que me enamoró al instante, ese pegarnos los cuerpos y sentir tu aliento en mi piel que en ese instante me olvidé de todo y pedí a Dios que si la muerte tendría que alcanzarme, que fuera en ese mismo momento que me sentí como nunca antes tan perfectamente completa. Me gusta la sensación que me embriaga cuando me pongo a pensar en ese primer beso que nos dimos, cuando tus manos temblando empezaron a explorar mi cuerpo y yo te dejaba acariciarme sin poner un solo miramiento, sintiéndome por primera vez tan cerca de Dios que le miraba a los ojos, y esa entrega en la noche invernal que me estremece hasta ahora, cuando fuimos un solo ser, y el amor nos hice una y otra vez sin que llegara el cansancio. Me gusta tener aún impregnado en la piel el olor a la hierba mojada de aquel parque en el que nos sentamos a conversar, donde las risas no tenían fin, y donde por primera vez en nuestra historia, nuestras miradas encontraron esa complicidad que estoy segura aún se conserva, donde sin hablar sabíamos lo que cada quien pensaba, donde ante las miradas críticas, nuestras risas seguían siendo bandera que abrieron las alas del amor que nos tomaba por sorpresa. Me gusta saborear aún el sabor del vino que todas las mañanas iba a comprar, y que entre brindis y brindis nos hicieron conocernos más, cuando me platicabas lo más triste de tu vida y yo lograba consolarte, cuando mis lágrimas encontraron perdón en tu hombro, cuando comprendimos lo que ahora somos a través de los recuerdos de la niñez, cuando supiste el peor de mis secretos y aún así me besaste, cuando supe lo peor de ti, y te amé aún más. Me gusta amarte aún cuando ya nuestros caminos por estos momentos estén separados, pero no me preguntes porqué, porque no lo sé, pero sé que más temprano que tarde, volverán a cruzarse y será para siempre, porque estamos en el mismo plano, porque tú eres feliz conmigo y yo lo soy contigo, porque aunque reniegues por ahora por tu orgullo, nos pertenecemos, mientras sigues intentando explorar en otras bocas, y extrañas el sabor de mis besos, volverás, y eso, me gusta. BR

No hay comentarios:

Publicar un comentario