viernes, 14 de noviembre de 2014

Ni Agua Ni Luna

La monja Chiyono dedicó años al estudio, pero fue incapaz de alcanzar la iluminación. Una noche, acarreaba un viejo cubo lleno de agua. Mientras caminaba, contemplaba la luna llena reflejada en el agua del cubo. De pronto, las tiras de bambú que sujetaban el cubo se rompieron, y el cubo se hizo pedazos. El agua se derramó, el reflejo de la luna desapareció, y Chiyono se iluminó. La luna llena estaba alta en el cielo, y se reflejaba en el agua, en el cubo, y ella la miraba. Esto es lo que le sucede a todo el mundo. No es una anécdota, te está sucediendo a ti. Nunca has mirado la luna llena. Siempre miras la luna reflejada en tu agua, en tus pensamientos. Por esto los hindúes, han dicho: todo cuanto conoces es maya, ilusión. Es como si estuvieras mirando la luna en el agua, un reflejo, no la luna verdadera. Y piensas que es la luna. Todo cuanto ves, lo ves a través del reflejo. Tus ojos reflejan; tus ojos no son sino espejos. Tus oídos reflejan. Todos tus sentidos son espejos, reflejan. Y luego está el mayor espejo de todos, tu mente; refleja. Y no sólo eso, también comenta, interpreta. Junto y en paralelo con el reflejo, ofrece un comentario. Distorsiona. ¿Has visto espejos que distorsionen? No hace falta ir a ningún sitio, tienes uno en tu interior; tu mente lo distorsiona todo. Todo cuanto hasta el momento has conocido, no ha sido la luna real en el cielo, porque con este viejo cubo lleno de agua, ¿cómo puedes mirar la luna real? Vas mirando el reflejo y el reflejo es ilusorio. Éste es el significado de maya, ilusión. Todo cuanto conoces es maya, es apariencia, no lo real. Lo real aparece sólo cuando el cubo se rompe, entonces el agua se escapa, el reflejo desaparece. Osho


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