1. NO DARÁS A NADA NI A NADIE EL PODER DE SER QUIEN ERES, no revestirás de poder ningún símbolo ni te postrarás ante él: el mayor don de cada cual es el de la responsabilidad sobre sí mismo. Nada fuera de ti te salvará, y si lo hace, es porque te recordó tu propia potestad natural.
2. NO TE PONDRÁS A PRUEBA SI SABES DE ANTEMANO QUE NO VAS A CUMPLIR LO QUE TE PROMETISTE. No prostituyas ni tu nombre ni tu palabra. No te desprecies por ser quien eres y cultiva aquello que amas en ti.
3. SANTIFICARÁS CADA DÍA DE TU VIDA, atesorarás cada momento del día, bendecirás cada latido de tu corazón que hace que tu sangre fluya, es decir, que vivas. La vida es pura fiesta, continua e inconmensurable. A pesar de que haya momentos desagradables, siempre merece la alegría, que no la pena, vivirla.
4. HONRA TU CAPACIDAD DE SEGUIR ADELANTE Y DE SUPERARTE ANTE LA ADVERSIDAD. Santifica tu pecho, lugar al que regresarás cada vez que estés dolido. Ama tu capacidad de acción y también tu habilidad para acogerte a ti mismo.
5. NO MATARÁS EL ESPÍRITU GENUINO QUE HAY EN TI, tu capacidad de entusiasmarte, tu niño interior. Tampoco aniquilarás el de cada cual, más bien procurarás vivir dejando que cada cual viva lo suyo, sin interceder ni modificar nada, y menos aún si no fuiste invitado a hacerlo.
6. NO TE TRAICIONARÁS A TI MISMO queriendo seguir el camino que otros trillaron por pensar que es mejor que el que tú recorres. La vía hacia la autenticidad transita sendas solitarias. Ya te encontrarás con otros compañeros de viaje. De momento persevera en lo que eres, en lo que haces.
7. NADA PARA TI QUE NO SEA TUYO. Nada para los otros que no venga de ti. Exige lo que te mereces pero respeta lo que no te pertenece. No hay nada más triste que apropiarte de los logros de otros. Busca los tuyos, brillan más que el oro.
8. NO MENTIRÁS, porque eso te divide a ti mismo entre lo que vives y tu ficción insana por vivir otra cosa. Sé auténtico y amarás lo que te rodea. Donde campa el amor, no hay lugar para la patraña. En lugar de calumniar, busca materializar esa mentira en una verdad.
9. NO HARÁS ESPACIO EN TU MENTE, EN TU PECHO, EN TU SEXO NI EN TU CUERPO QUE TE DIVIDA Y TE HAGA DUDAR DE QUIEN ERES: escúchate antes de actuar, siente después de cada acción. Si no te acerca un paso más al centro de ti mismo, abandona. Que tus acciones se parezcan cada vez más a quien realmente eres.
10. NO CONSENTIRÁS QUE LA ENVIDIA SE DESTILE EN TU HÍGADO. No hay mayor desprecio hacia lo que uno es que despreciar lo que se tiene. Cuida de tu parcela siendo siempre ejemplo de ti mismo, así el mundo se convertirá en un inmenso jardín.
Alguien dijo aquello de “amarás al prójimo como a ti mismo”. Se escucha hasta la saciedad pero no se ejemplifica. No porque sea difícil, si no porque no se cumple la premisa básica: para amar al otro como a uno, antes hemos de amarnos en tanto individuos. Los oídos sucios en realidad entienden “odiar al otro como yo me odio” y lo materializan sin mayor dificultad.
SI SOMOS INDIVIDUOS SANOS,
EL DOLOR DEL OTRO, ES MI DOLOR.
LA DERROTA DEL OTRO, ES LA MÍA.
LA VIRTUD DEL OTRO, ES MI VIRTUD.
LA PROSPERIDAD DEL OTRO, ES MI RIQUEZA.
SI QUIERO CAMBIAR EL MUNDO, ANTES TENGO QUE CAMBIAR MI VIDA. POR RESPETO Y AMOR HACIA MÍ MISMO Y HACIA LOS QUE VENDRÁN. Luis Miguel Andrés

No hay comentarios:
Publicar un comentario